La «conexión especial»

persona sostenida por un hilo que no conecta con nada

No quieres soltar ese hilo
porque sin él no te sientes especial.

No es la persona.
Nunca fue la persona.

Es lo que crees que dice de ti
haber vivido eso.

Una conexión rara.
Difícil de explicar.
Algo que no le pasa a cualquiera.

Y eso te importa más de lo que admites.

Porque mientras esa historia exista,
tú no eres alguien común.

Eres alguien que sintió algo distinto.
Alguien que no encaja en lo normal.

Y entonces no lo sueltas.

No porque quieras volver.
No porque lo extrañes.

Sino porque necesitas que haya sido real.

Porque si no lo fue,
esa versión tuya que sentiste ahí
tampoco era única.

Y eso es lo que no quieres tocar.

Prefieres quedarte con un hilo invisible
antes que aceptar
que lo especial no estaba en la conexión.

Estaba en tu capacidad de sentir.

Y ahí se cae tu historia

Porque si es tuyo,
ya no puedes esperar que pase otra vez.

Tendrías que sostenerlo.

Sin intensidad automática.
Sin magia.
Sola.

Entonces haces algo más inteligente:

mantienes la historia viva.

La alimentas en silencio.
La vuelves referencia.

No porque siga pasando.

Porque te da identidad.

Porque mientras exista,
puedes seguir diciéndote:

«yo soy alguien que vivió algo que no se repite.»

Y con eso es suficiente
para no tener que demostrarlo en tu vida actual.

Ese es el verdadero costo.

No te estás aferrando a una persona.

Te estás aferrando a una versión tuya
que no sabes sostener sin fantasía.

Y mientras sigas llamando «conexión» a eso,
vas a seguir dependiendo de algo externo
para sentirte distinta.

Soltar ese hilo no es olvidar a alguien.

Es aceptar algo mucho más incómodo:

que no hay nada especial que conservar
si no eres capaz de encarnarlo sin historia.

Y eso deja un vacío raro.

Porque ya no puedes mirar atrás
para sentirte única.

Ahora tienes que verte en lo que haces hoy.

Sin narrativa.
Sin excepción.
Sin magia prestada.

Y eso no tiene nada de especial.

Y esta vez… no hay historia que te salve de eso.

Y si crees que esto no depende de ti: Ya elegiste quién decide por ti

Quizás: No extrañas a la persona

.

Deja un comentario

Descubre más desde Orva

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo