El precio silencioso de crecer.

persona atada de manos

No te quieren ver caer.
Pero tampoco verte crecer sin ellos.

No es envidia abierta.
No es algo que te digan directo.

Es más sutil.

Son bromas pesadas.
Comentarios.
Formas de hacerte sentir que eres diferente a ellos.

Que estás siendo egoísta.
Que ya no eres el mismo.
Que te estás alejando.

No te dicen que regreses.

Pero empiezas a sentir que deberías.

Y entonces…

te explicas.
te justificas.
te haces más “agradable”

Empiezas a dudar.

No de lo que estás haciendo.
De ti.

De si estás siendo buena persona.
De si crecer así vale la pena.
De si no te estás equivocando.

Y sin darte cuenta…

Te ajustas.

No lo suficiente para parar.
Pero sí lo suficiente para no romper.

Sigues avanzando…
pero con culpa.

Sigues creciendo…
pero midiendo cuánto incomoda.

Sigues siendo tú…
pero menos.

.

Si pensaste en alguien al leer esto, envíaselo.

Enviar por WhatsApp

Deja un comentario