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El vacío después del derrumbe interno.
El vacío después del derrumbe no grita. No llora. Solo deja de reconocerse en el espejo de quien solía ser. Y eso es mucho más difícil de explicarle a alguien que verte rota.

El vacío después del derrumbe no grita. No llora. Solo deja de reconocerse en el espejo de quien solía ser. Y eso es mucho más difícil de explicarle a alguien que verte rota.