
Hay gente que no despierta cuando sufre.
Despierta cuando ya no tiene nada más que perseguir.
Logras lo que dijiste que te iba a llenar.
Y sí, se siente bien…..Un rato y luego se cae.
Y necesitas lo siguiente: otra meta, otro proyecto más grande… otra versión de “ahora si”
No es ambición sana, es evasión.
No estabas construyendo una vida.
Estabas evitando el momento más incómodo de todos: quedarte contigo sin nada que te distraiga.
Te vendiste la idea de que ibas a parar cuando llegaras.
Y un día ya nada te alcanza…
Ya sabes que nada lo va a hacer
Entonces dejas de esperar que funcione…
Sigues haciendo las cosas, trabajando, construyendo, pero ya no esperas que eso te sostenga.
Ya no necesitas que funcione para sentir que vales
No por que ahora “eres mejor” sino por que dejaste de usar el éxito como anestesia.
Y ahora ya sabes que nada de lo que consigas te va a salvar del vacío.. ya no puedes engañarte.

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